
Las preguntas que de verdad se hacen antes de vaciar una nave
En este sector nadie publica preguntas frecuentes serias, y las que circulan por internet son de vaciado de pisos: cuánto cuesta vaciar un piso, qué hacer con los muebles viejos, dónde está la deixalleria. Nada de eso sirve a quien tiene que devolver una nave industrial.
Aquí hemos reunido lo que realmente nos preguntan por teléfono los gerentes, los responsables de mantenimiento, las gestorías y las administraciones concursales del Vallès Oriental: qué pasa con el aval, quién firma el acta, si el racking descuenta, quién responde de los residuos años después, cuánto se tarda de verdad y qué exige el arrendador para dar la nave por devuelta. El desglose técnico de cada fase lo tienes en servicios. Y si buscabas algo que aquí no aparece, plantéanoslo sin más.
¿Vaciar la nave me garantiza que me devuelvan el aval?
Nada garantiza por sí solo la devolución de un aval, porque quien decide es la propiedad y lo hace comparando el estado del inmueble con lo que dice el contrato. Lo que sí podemos hacer es eliminar los motivos habituales de retención: instalaciones del inquilino que se quedan puestas, anclajes sin tapar, solera reventada donde había maquinaria y ausencia de justificantes del destino de los residuos. Por eso leemos la cláusula antes de presupuestar y por eso cerramos con acta y expediente. Con esos documentos, la conversación deja de ser una impresión y pasa a ser una comprobación.
¿Quién firma el acta de entrega y qué debe llevar?
La firma quien recibe el inmueble: el propietario, el administrador de la finca, el representante de la propiedad, el comprador o el administrador concursal, según el caso. El acta debe identificar el inmueble y las partes, describir el estado en que se entrega, relacionar lo retirado y lo repuesto, incorporar reportaje fotográfico fechado de cada zona y dejar constancia explícita de lo que queda fuera del alcance. Nosotros la preparamos y la recorremos in situ con quien recibe, para que no se firme un papel sin haber mirado la nave.
¿El racking y la maquinaria descuentan del presupuesto?
Pueden descontar, y a veces bastante, pero depende del estado y del mercado. Un racking convencional desmontado por niveles, con puntales sin golpes y con largueros rectos, tiene demanda de segunda mano; el mismo racking arrancado con carretilla es chatarra. Con la maquinaria pasa igual: una máquina con marca conocida, mantenimiento y documentación se revende, y una prensa antigua sin papeles vale su peso en metal. Lo valoramos en la visita, lo ponemos como línea que resta en la oferta y lo dejamos escrito antes de empezar, nunca después.
¿Quién responde de los residuos años después del vaciado?
El titular de la actividad que los generó, y esa es la razón por la que insistimos tanto en el expediente. Cada fracción que sale de la nave tiene un código, un transportista y un destino, y todo eso se justifica documentalmente. Si dentro de tres años alguien pregunta dónde acabaron los aceites, las taladrinas o los equipos con datos, la respuesta tiene que estar en un papel y no en la memoria de nadie. Un vaciado barato sin documentación no es más barato: es una factura aplazada con el nombre de tu empresa encima.
¿Qué pasa con el fibrocemento de la cubierta o con los aceites?
Los identificamos, te los señalamos como partida separada en la oferta y los deriva una empresa acreditada para esa fracción concreta. No los manipulamos nosotros y no fingimos lo contrario. El fibrocemento en cubierta exige un plan de trabajo específico y personal habilitado; los aceites, las taladrinas, los disolventes y los envases contaminados salen por vía de residuo peligroso, con su documentación propia. Nuestro trabajo ahí es detectarlos a tiempo para que no aparezcan como sorpresa a mitad de calendario ni te dejen la entrega bloqueada.
¿Cuánto se tarda en vaciar una nave de verdad?
Depende de tres cosas muy concretas: los metros y la altura libre, el porcentaje de maquinaria anclada respecto al material suelto, y los accesos. Una nave diáfana de mil metros con racking y paletería se resuelve en pocos días; la misma superficie con maquinaria anclada, foso, oficina interior y altillo puede triplicar ese tiempo, y si además la cláusula obliga a reponer solera y repintar, hay que sumar la parte de obra. En la visita te damos un calendario con fechas por fase y te decimos si tu día de entrega es realista o si hay que renegociarlo.
¿Podéis vaciar sin parar la actividad de la nave de al lado?
Sí, y en polígonos con parcelas adosadas y viales estrechos es lo habitual. Se planifica con los accesos, se acuerdan ventanas horarias para la entrada y salida de camión, se acota la zona de acopio y se coordina con la propiedad o con la comunidad del polígono. Cuando hay corte de vial o maniobras de grúa, se avisa con antelación y se tramita lo que corresponda. Es más trabajo de organización que de fuerza, pero es exactamente lo que evita que un vecino paralice la operación un martes por la mañana.
¿Compráis la nave, la alquiláis o vendéis estanterías?
No, ninguna de las tres. No somos inmobiliaria: no vendemos ni alquilamos naves industriales, aunque muchas búsquedas mezclen las dos cosas. No somos un comercio de estanterías de ocasión: desmontamos las tuyas y les buscamos salida, pero no tenemos tienda ni catálogo. Y no somos el servicio municipal de recogida de voluminosos ni una chatarrería que pasa a llevarse solo lo que le interesa. Vaciamos inmuebles industriales completos y respondemos del estado en que se entregan y de la documentación que los acompaña.
¿Y si te leemos la cláusula antes de que pidas presupuestos?
La mayoría de los conflictos al devolver una nave no vienen del trabajo mal hecho, vienen de un alcance que nunca se aclaró. Mándanos la cláusula de devolución de tu contrato y te decimos, punto por punto, qué implica en obra y qué no. Escríbenos desde contacto y lo miramos hoy mismo.
¿Lo tuyo es distinto y no lo ves resuelto aquí arriba?
936 940 451